jueves, febrero 05, 2026

 

La radio gira y gira, ¿pero realmente está avanzando?

Algo raro está pasando en la radio. No es que se esté muriendo, pero... está estancada. Y eso puede resultar todavía más incómodo.

El juego "inteligente" que nadie está ganando

Imaginate esto: estás escuchando tu radio favorita a la mañana. Suena ese tema que estabas esperando y, de repente... Boom. Doce minutos de tanda publicitaria clavados entre las 6:00 y las 6:15. Después, una canción. Y después, ocho minutos más de comerciales.

¿Te suena familiar?

Las emisoras convirtieron esto en una forma de arte. Lo llaman "programación inteligente": esconden los avisos donde supuestamente menos le duelen a la audiencia. Optimizan los cuartos de hora. Juegan con el reloj como si fuera una partida de ajedrez.

Pero hay un detalle: los oyentes no son tontos. Aprenden el patrón. ¿Y sabés qué pasa en el momento en que arranca el primer aviso? Hacen zapping. Abren Spotify. Ponen un podcast.

Estamos entrenando al público para que se vaya.

Ir a lo seguro = Pasar desapercibido

Está pasando algo más. Las personalidades de radio, o como ahora le dicen tambien en Argentina: "TALENTOS" se volvieron... "cuidadosas" en las radios musicales. Sin riesgos. Sin opiniones fuertes. Nada que pueda generar una queja. Son profesionales, amables e invisibles.

¿El resultado? Voces que te olvidás apenas te bajás del auto.

Seamos sinceros: ¿Cuándo fue la última vez que le comentaste a alguien un momento que escuchaste en la radio? ¿Cuándo fue que dijiste: "¿Escuchaste la locura que dijeron hoy a la mañana?"

Los podcasts y los streamers se animan a ser picantes. Construyen comunidades. Generan reacciones. Mientras MrBeast toma el control de una ciudad entera, la radio tiene pánico de que alguien llame para quejarse por un chiste.

La música ya no es el superpoder

Y acá viene la verdad más dura: esas playlists "perfectamente seleccionadas" pierden contra Spotify siempre. S-i-e-m-p-r-e.

En una investigación con oyentes de entre 25 y 44 años que escuchan radio al menos una hora por día, se les preguntó: "Si pudieras elegir cualquier servicio de audio para escuchar en el trabajo, ¿cuál sería?".

El puesto número uno fue para Spotify. No porque la radio sea mala, sino porque se volvió intercambiable.


La verdadera lección

Lo que está pasando en la radio es una advertencia para cualquiera que trabaje en audio y comunicación de marcas:

Las marcas que van a prosperar en el audio no son las que manipulan el sistema, sino las que construyen conexiones genuinas. Las que crean momentos que la gente recuerda. Un audio que se atreve a sobresalir porque tiene algo para decir.

La radio tiene que elegir: ¿Confianza o táctica?

El audio más potente no manipula; conecta.

Fuente: Tracy Johnson


Comentarios: Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]





<< Página Principal

This page is powered by Blogger. Isn't yours?

Suscribirse a Comentarios [Atom]